13 DE mayo DE 2021

Aves, Francesa, Ocasión especial, Invierno, Otoño

Pollo al vino blanco

Proteína que tanto me disgusta descuartizar. Víctima de desdeño por ser menos sofisticada que un pato, y no tan especial como un pavo de navidad. La realidad es que un buen pollo no tiene por qué ser aburrido ni corriente como a menudo se le etiqueta; no te tiene que encantar cocinar para cambiar tu costumbre de prepararlo siempre a la plancha.

El invento de hoy es como una mezcla entre un Coq au Vin y un Fricassee; y aunque suena (y se ve) muy sofisticado, requiere de mínimo esfuerzo: es básicamente poner todos los ingredientes en una olla y dejar que el horno haga la magia. 

Y es así… haciéndome mucho caso, como van a empezar a emocionarse cada vez que haya pollo para comer.

Pollo al vino blanco

Receta de Mandoka

Ingredientes

  • 2 PORCIONES
  • Aceite de oliva

  • 500g Pechuga de pollo – picada en trozos grandes. También puedes utilizar muslos para un sabor más pronunciado.

  • 1/2 Cebolla grande – picada en cuadros

  • 1 Rama de apio – picada en cuadros

  • 1 Zanahoria – picada en trozos diagonales

  • 2 Dientes de ajo – picados

  • 1/4 taza Cognac/ Whiskey/ Ron

  • 1 taza Vino blanco

  • 1 Cucharada de mostaza dijon

  • 500ml Caldo de pollo – que tenga sal, pruébalo antes de usarlo y asegúrate de que tenga buen sabor (esta es la base de tu salsa!)

  • 1 Hoja de laurel

  • Tomillo – bastante

  • 1 Cucharada de maizena

  • 1 o 2 Cucharadas de miel

  • 1 Cucharada de mantequilla

  • Sal y pimienta

Instrucciones

  • Primero, precalienta el horno a 180C. Sazona el pollo con sal y pimienta. Séllalo en una olla que se pueda meter al horno (una clásica Le Creuset es ideal para esto) con aceite de oliva muy, muy caliente. Dóralo bien por cada lado y retira en un plato aparte.

    En la misma olla, agrega la cebolla, el apio y la zanahoria. Agrega sal y cocina por un rato hasta que agarren un poco de color. Incorpora el ajo. Puedes ponerle un chorrito de agua para despegar lo quemado de la olla. Ahora añade el licor de tu preferencia y el vino blanco (si usas tinto estarías cocinando algo similar a un Coq au Vin). Deja que reduzca. Yo aquí incorporo la mostaza y la mezclo muy bien para que se disuelva.

    Añade el caldo de pollo junto con el laurel y el tomillo. Tapa la olla y métela al horno por aproximadamente una hora (revísala a la mitad para ver si necesita un poco de agua).

    Cuando esté listo, pasa la olla a la estufa y revisa si necesita reducir o si necesita más agua. Debes tener suficiente líquido como para servir cada porción con dos cucharones grandes de salsa. Pruébala y agrega la miel según sea necesario para contrarrestar la acidez, también sazona con sal y pimienta si lo requiere.

    Para que espese, mezcla en una taza la cucharada de maizena con un cucharón del líquido. Disuélvela bien (que no quede ni un grumo!) e incorpóralo con lo demás. Deja que hierva por un minuto. Por último, agrega la mantequilla y revuelve. En este punto tu cocina va a oler ridículamente bien.

    Sírvelo con ramitas frescas de tomillo, acompañado con puré de papa, arroz, o solito para remojar con trozos de pan. Y claro, con tu copita de vino!

Notas

  • Chardonnay con barrica o sauvignon blanc.